Conociendo a los socios: Dayana Rautenberg

Por Dayana Paola Rautenberg (dayana.rautenberg@gmail.com)

 

Mi vínculo con el hormigón tiene fecha y lugar precisos: septiembre de 2006, un seminario de Hormigones Especiales en la UTN Facultad Regional Córdoba al que asistí siendo alumna de grado, simplemente curiosa. Fue allí, en lo que hoy es CINTEMAC, donde descubrí que lo que realmente me motivaba, como futura ingeniera civil, era pensar el hormigón desde la sostenibilidad. Que este material tan presente en la construcción podía ser parte de la solución a los desafíos ambientales urbanos, y no solo parte del problema. Dos años después, la Dra. Ing. María Josefina Positieri firmaba una carta de recomendación que fue el pase para mi primera experiencia de investigación en el exterior, casualmente un 10 de abril, Día del Investigador Científico y Tecnológico, aunque en ese momento aún no sabía que la investigación sería mi vocación. Esa inquietud inicial, y esa confianza, se fueron transformando con el tiempo en un camino que atraviesa la docencia y la investigación, y que hoy Mary acompaña como directora de mi tesis doctoral.

El hormigón drenante fue el protagonista de mi tesis de grado, donde lo estudié a escala laboratorio: desarrollo, diseño de mezcla y caracterización del material. Ese trabajo sentó las bases para el doctorado, donde la investigación dio el salto a escala real. Me motiva saber que en muchas ciudades del mundo este material ya forma parte de la solución a los desafíos ambientales de la urbanización, y que en Argentina estamos construyendo ese camino.

A lo largo de estos años tuve la oportunidad de formarme en distintas instituciones fuera del país, experiencias que enriquecieron la mirada sobre el hormigón sostenible y que siempre busqué volcar en la investigación local. En paralelo, me desempeño como docente en cátedras vinculadas a la tecnología del hormigón y los materiales de construcción, lo que me permite conectar la investigación con la formación de los futuros ingenieros. También participo en subcomités de IRAM, contribuyendo a que la investigación tenga impacto en la normativa.

Mi relación con la AATH acompañó cada etapa del camino: primero como asistente a sus congresos, seminarios y cursos, luego del otro lado, integrando comités organizadores y disertando en sus eventos, y hoy formando parte de su Comité Directivo desde 2020. Para mí la AATH es eso: una comunidad que crece junto al hormigón, que marca la vanguardia de su evolución y que potencia las ganas de seguir pensando y haciendo en pos de una construcción más consciente. 

Conociendo a los socios: Dayana Rautenberg